Crítica de DEAD SNOW
¿ZOMBIES NAZIS? (6 BUENA)
Por Martín Morales
Desde “La Noche de los Muertos Vivos” de 1968, los zombies cobraron una importancia extrema a la hora de realizar un film de terror. Su aspecto atontado, la sangre que le chorrea por el rostro y sus ganas por morder a toda persona, son algunas de las características que los personifican. En esta oportunidad, estas criaturas vuelven a ser el centro de atención, pero con una vuelta de tuerca que no solo es original sino que muy divertida de ver.
Siete amigos deciden irse de vacaciones a las montañas nevadas para pasar unos días esquiando y pasándola bien en la nieve. Pero luego de la aparición de un extraño sujeto que les cuenta una historia sobre el lugar y momentos después de la desaparición de uno de los integrantes del grupo, los mismos se van a ver abatidos por un ejercito de zombies nazis, que están en busca de un solo objetivo.
La cinta comienza con una corta persecución muy bien ambientada desde lo visual, creando un efectivo momento de suspenso, y con el tono “Hall of the mountain king” de Edvard Grieg, de fondo, que le da el balance justo entre el terror y el humor. Momentos después de esta escena, se introducen los personajes principales y luego de una frase dicha por uno de ellos: “saben cuantas películas de terror comienzan con un grupo de gente en las montañas sin señal en los celulares”, el film puede dividirse en dos partes:
Primero que nada en toda la introducción hasta una dichosa escena en el baño ya pasada la mitad de la película. Lamentablemente es aquí donde se encuentran los errores, ya que las actuaciones no son muy fluidas y aunque no caen en la sobreactuación, sus rostros y expresiones pudieron haber estado mejor dirigidas. A su vez, la película minuto a minuto se va convirtiendo en esa cinta que Erlend hacia alusión con su frase, se hace muy complicado poder diferenciar esta primera parte con otras del mismo género, los sustos son previsibles y cada uno de los estereotipos van apareciendo.
Pero afortunadamente la cinta da un giro de trecientos sesenta grados que satisface y opaca lo antes visto. De los interiores del guión empieza a asomarse una locura y un extrionismo en cada uno de los personajes excelente. Pareciese que ellos mismos estaban esperando ese momento para mostrar su verdadera identidad. Hay hachazos, caídas a grades alturas, cierras eléctricas, desmembramientos, intestinos salvadores, cuervos insoportables y una larga lista de situaciones y objetos que hacen de esta segunda parte una exitosa mezcla entre la comedia, con mucho humor negro, y el terror.
Los zombies tienen un desarrollo cronológico estupendo. Mientras en la primera parte solo uno aparecía por las noches, en los momentos finales son cientos, uno más torpe que el otro, creando escenas con un delirio increíble. Cada una de las muertes, inspiradas en “Braindead”, dirigida por Peter Jackson y de la cual se puede lucir un cartel estampado en una de las remeras de los personajes, mezcla la crueldad por la matanza con la indiferencia y el disfrute que caracterizó a dicha película.
Por el lado técnico el maquillaje se destaca, ya que es el encargado de darle vida propia a los nazis que buscan venganza, creando así escenas totalmente asquerosas y un aspecto moribundo a los mismos. Hay movimientos de cámara que hacen recordar a “Shaun of the Dead”, donde se enfoca rápidamente a las armas o a los rostros de los personajes, y otros que, con una vista panorámica del lugar, además de poder contemplar la belleza de los paisajes, se puede ver como los zombies corren en busca de sus presas. Escenas increíbles.
“Dead Snow” comienza regularmente, como si se tratase de otra película más de zombies. Pero luego de pasada la primera mitad de proyección, el delirio y la verdadera identidad de la cinta cobra energía, poniendo en escena humor, terror, originalidad y una incoherente mezcla entre la Segunda Guerra Mundial y los muertos vivos. Un film que hay que ver y dejarse llevar. Una auténtica película de terror, muy divertida.
LO BUENO: humor, efectos especiales, parte técnica, dirección, suspenso, originalidad, guión
LO MALO: actuaciones, primera parte
UNA ESCENA A DESTACAR: los 30 minutos finales, de un delirio y un disfrute increíble
Artículos Relacionados
- 21.12.09: Crítica de SILENT NIGHT, DEADLY NIGHT (0)
- 12.01.10: Crítica de THE HURT LOCKER (0)
- 10.12.09: Crítica de PARANORMAL ACTIVITY (0)
- 14.01.10: Crítica de SHERLOCK HOLMES (2)
- 30.12.09: Crítica de AVATAR (0)



